Francia enfrenta una preocupante situación a raíz de la intensa ola de calor que afecta al país desde mediados de junio. Según informó el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, al menos 40 personas han fallecido por ahogamiento desde el pasado 18 de junio mientras intentaban escapar de las elevadas temperaturas.

Las víctimas ingresaron principalmente a zonas no autorizadas para el baño, como lagos, ríos y canales sin vigilancia, buscando aliviarse del calor extremo que azota gran parte del territorio francés. De acuerdo con las autoridades, la mayoría de los fallecidos son jóvenes.
Lecornu calificó la situación como una “triste plaga” y expresó su preocupación por el aumento de estos incidentes en medio de la denominada “canícula”, fenómeno climático caracterizado por temperaturas excepcionalmente altas y persistentes.
El jefe de Gobierno presidió este martes una nueva reunión interministerial de crisis en la que participaron 18 ministros, con el objetivo de evaluar las consecuencias de la ola de calor y coordinar medidas de prevención y respuesta.
Las autoridades francesas señalaron que la necesidad de refrescarse ante las altas temperaturas ha llevado a muchas personas a acudir a lugares peligrosos para nadar, pese a las advertencias sobre los riesgos existentes.
Francia atraviesa además una situación meteorológica excepcional, registrando una de las noches más cálidas de su historia reciente, lo que ha incrementado la presión sobre los servicios de emergencia y los organismos encargados de la seguridad pública.
Fuente: Ansa Latina.