El Tribunal de Sentencia condenó a De Los Santos Reyes a 30 años de pena privativa de libertad, más cuatro años de medidas de seguridad, tras hallarlo culpable por el homicidio doloso de su hija biológica y la tentativa de feminicidio de su entonces pareja sentimental, en un hecho ocurrido el 11 de junio de 2023 en el barrio San Isidro de Encarnación.
La agente fiscal Rocío Valdéz explicó que durante el juicio oral y público el Ministerio Público logró acreditar la responsabilidad penal del acusado mediante un importante cúmulo de pruebas testimoniales, documentales y científicas.
El caso tuvo como víctima fatal a Judith Benítez Castillo, de 17 años, quien falleció a consecuencia de un traumatismo de cráneo encefálico grave provocado por múltiples golpes que, según la acusación, le fueron aplicados con un cortahierro. Además, el acusado atacó con un arma blanca a su pareja, Nélida Ángela Castillo, quien sufrió heridas en distintas partes del cuerpo y permaneció internada durante varios días en terapia intensiva.
Durante el juicio, declararon familiares, vecinos y personas allegadas a las víctimas, quienes relataron los constantes episodios de violencia que sufría la mujer durante la convivencia con el hoy condenado. La Fiscalía también incorporó una declaración anticipada de la víctima sobreviviente, quien describió años de amenazas, agresiones físicas y hostigamientos, señalando que el procesado era una persona extremadamente violenta, especialmente cuando consumía bebidas alcohólicas.
La fiscal indicó que las pruebas científicas también fueron determinantes. Entre ellas, un estudio de ADN confirmó que el acusado era el padre biológico de la adolescente asesinada, mientras que los análisis laboratoriales establecieron que el cortahierro hallado en la escena del crimen contenía sangre humana.
Respecto al móvil del homicidio, Valdéz señaló que durante el debate oral quedó acreditado que la joven rechazaba al acusado como padre desde que conoció su verdadera identidad biológica cuando tenía 12 años. Según los testimonios incorporados al proceso, la adolescente nunca aceptó establecer un vínculo con él, situación que habría motivado el ataque.
En cuanto a la tentativa de feminicidio, la representante del Ministerio Público sostuvo que el hecho fue consecuencia de una prolongada historia de violencia de género. Recordó que existían denuncias previas por violencia familiar y que el ahora condenado mantenía una conducta marcada por los celos extremos, amenazas de muerte y agresiones constantes contra su pareja, a quien repetidamente le manifestaba que “si no era para él, no sería para nadie”.
Finalmente, el Tribunal resolvió imponer, además de la pena de prisión, cuatro años de medidas de seguridad, considerando los informes psicológicos y psiquiátricos incorporados al expediente, los cuales describen al condenado como una persona con un elevado nivel de agresividad.

Este medio no se hace responsable ni partícipe de las opiniones vertidas por los usuarios de esta sección. Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Itapúa en Noticias se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República del Paraguay

