El Tribunal de Sentencia resolvió el sobreseimiento definitivo de Bernardo Guanes, poniendo punto final a uno de los procesos judiciales más extensos y controvertidos de los últimos años en Itapúa. La decisión confirma, por segunda vez, su inocencia en la causa por supuesto homicidio doloso relacionada con la muerte de su excuñado, Germán Cibils, ocurrida en junio de 2020.
El abogado defensor, Rolando Aquino, explicó que Guanes ya había sido declarado inocente en un primer juicio oral realizado en abril de 2024. Sin embargo, aquella sentencia fue anulada por un tecnicismo tras recursos presentados por el Ministerio Público y la querella, obligándolo a enfrentar nuevamente el proceso.
“El señor Bernardo Guanes fue sometido prácticamente a diez intentos de juicio oral. Incluso hubo una interrupción que obligó a reiniciar todo el juicio desde cero. Finalmente volvió a ser declarado inocente y ahora obtuvo el sobreseimiento definitivo”, expresó Aquino.
Una invitación que cambió su vida
El caso se remonta al 28 de junio de 2020, cuando Bernardo Guanes aceptó acompañar a su entonces excuñado, Germán Cibils, hasta la zona de Tambura, en el distrito de San Cosme y San Damián, para intentar vender un motor para embarcación.
Ambos partieron desde Carmen del Paraná a bordo de una pequeña canoa de madera equipada con un motor. Tras llegar a destino compartieron un almuerzo con una familia del lugar mientras aguardaban al comprador, pero la venta finalmente no se concretó.
Ya cerca de las 17:00 emprendieron el regreso. Durante la travesía, el motor principal sufrió un desperfecto mecánico, por lo que debieron instalar un motor de menor potencia y con escasa autonomía de combustible.
Mientras avanzaban por el Río Paraná, el viento aumentó de intensidad, el oleaje comenzó a golpear la embarcación y el agua empezó a ingresar a la canoa.
Según el relato sostenido por Guanes desde el inicio de la investigación, Cibils intentaba retirar el agua acumulada y recargar combustible cuando perdió el equilibrio y cayó al río.
Desesperado, Guanes tomó un remo e intentó rescatarlo mientras lo llamaba a gritos. Al no lograr encontrarlo, consiguió poner nuevamente en marcha la embarcación y llegar hasta la costa, desde donde pidió ayuda a familiares. Posteriormente participó activamente en la búsqueda del desaparecido.
Seis días después fue hallado el cuerpo sin vida de Germán Cibils.
La investigación y la acusación
El informe forense indicó la existencia de una lesión en el rostro de la víctima, circunstancia que llevó al Ministerio Público a investigar el hecho como un supuesto homicidio doloso.
Al haber sido el único sobreviviente de la embarcación, Bernardo Guanes quedó como principal sospechoso.
La Fiscalía sostuvo que ambos habrían mantenido una discusión durante el viaje de regreso y que Guanes habría golpeado a Cibils con un trozo de madera con clavos, provocando su caída al agua.
Sin embargo, durante el juicio, la defensa cuestionó duramente esa hipótesis.
El abogado Rolando Aquino sostuvo que el supuesto palo utilizado como arma nunca fue observado ni fotografiado durante la inspección inicial de la embarcación, además de que no formaba parte de la estructura de la canoa, por lo que calificó esa evidencia como una prueba “plantada”.
Asimismo, durante el proceso no pudo acreditarse un móvil para el supuesto crimen, ya que no existía dinero de por medio, la venta del motor nunca se concretó y tampoco se comprobó la existencia de conflictos previos entre ambos.
Casi cuatro años preso
Desde julio de 2020, Bernardo Guanes permaneció recluido en la Penitenciaría Regional de Encarnación durante aproximadamente tres años y nueve meses, hasta obtener su libertad tras el primer juicio oral.
Posteriormente continuó sometido al proceso judicial hasta el 21 de julio de 2026, fecha en que quedó firme su sobreseimiento definitivo.
Según Aquino, entre el inicio de la causa, el 4 de julio de 2020, y la resolución final transcurrieron seis años y 17 días, de los cuales cerca del 80 % los pasó privado de libertad.
Durante ese tiempo, además, sufrió un importante deterioro en su salud, perdiendo gran parte de la visión de uno de sus ojos debido a la falta de acceso a un tratamiento médico oportuno mientras permanecía encarcelado.
Analizan demandar al Estado
El abogado sostuvo que su defendido se encuentra plenamente habilitado para reclamar una indemnización contra el Estado paraguayo por la privación de libertad que considera injusta.
“Existió un error judicial y ya existen antecedentes de condenas civiles contra el Estado por situaciones similares. El tiempo perdido nadie se lo va a devolver”, afirmó.
También destacó que Guanes mantuvo siempre una conducta colaborativa con la Justicia, asistiendo a todas las audiencias una vez recuperada su libertad.
“Lo único que quiere ahora es rehacer su vida y disfrutar nuevamente de su familia”, señaló.
El defensor recordó además que Guanes es sostén de una familia de escasos recursos y padre de hijos menores, quienes dependieron durante años del esfuerzo de sus allegados mientras él permanecía privado de libertad.
Como dato que marcó profundamente la historia, Aquino recordó que la familia que recibió a ambos hombres en San Cosme y San Damián antes del regreso les insistió varias veces para que pasaran la noche allí debido al fuerte temporal que azotaba el Río Paraná.
De haber aceptado aquella recomendación, la tragedia que desencadenó seis años de proceso judicial probablemente nunca habría ocurrido.


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