Las investigaciones en torno al millonario asalto a la sucursal del banco Sudameris en la ciudad de Naranjal continúan revelando antecedentes relevantes de algunos de los detenidos durante los recientes allanamientos simultáneos realizados en los departamentos de Itapúa, Alto Paraná y Caazapá.

El operativo fiscal y policial ejecutado en la madrugada del viernes dejó cinco detenidos, entre ellos César Antonio Ramírez Roa, alias “Largo”; Aldo Ramón Martínez Pintos; Diosnel Benítez Centurión, alias “Lunar”; Wilson Osmar Garcete Ávalos y Carlos César Vigo, quienes son investigados por su presunta participación en el hurto agravado en banda que afectó a la entidad bancaria.
Sin embargo, varios de los involucrados ya aparecen vinculados a hechos similares ocurridos en años anteriores, principalmente relacionados con ataques a entidades financieras.
Uno de los casos más notorios es el de Aldo Ramón Martínez Pintos, quien ya había sido detenido el 17 de septiembre de 2022 durante un importante allanamiento realizado en la compañía Caazapami, distrito de San Pedro del Paraná, en el marco de la investigación del asalto tipo comando contra la bóveda del Banco Regional de Pirapó.
En aquel procedimiento, una comitiva fiscal y policial logró capturar a Martínez Pintos en su vivienda y decomisó un importante arsenal y varios elementos que presumiblemente guardaban relación con el ataque a la entidad bancaria. Entre los objetos incautados se encontraban una camioneta Toyota Hilux, una motocicleta Honda Falcón, una mini UZI 9 milímetros, una escopeta calibre 12, un rifle calibre 44 y un fusil calibre 5.56.
Asimismo, los intervinientes hallaron un DVR, un chaleco antibalas camuflado, diversas prendas de vestir, 160 cartuchos de diferentes calibres, documentos varios y la suma de dos millones de guaraníes en efectivo. Dentro de la camioneta también fueron encontradas dos vainillas servidas de fusil de guerra.
Otro de los nombres que figura en el actual proceso es el de Hugo Ricardo Quiñónez Vera, alias “Manito”, quien también cuenta con antecedentes. El 19 de noviembre de 2024 fue detenido durante un allanamiento realizado por agentes del Departamento de Investigaciones de Itapúa en un inquilinato ubicado sobre la avenida Osvaldo Tischler, casi 1° de Marzo, en la ciudad de Hohenau.
El procedimiento se llevó a cabo en cumplimiento de un mandamiento judicial emitido por la jueza de ejecución Sonia Rojas. Quiñónez Vera, de 40 años, contaba con una orden de captura vigente y fue trasladado posteriormente hasta la base de Investigaciones de la Policía Nacional, donde quedó bajo custodia.
Por su parte, Diosnel Benítez Centurión también había sido detenido el 26 de noviembre de 2024 durante una serie de allanamientos realizados en la localidad de 3 de Mayo, departamento de Caazapá, en el marco de la investigación del asalto al banco Bancop de Naranjal.
En aquella ocasión fueron capturadas tres personas, entre ellas Benítez Centurión y un chofer del Centro de Salud de Caazapá que presuntamente utilizó una ambulancia del Ministerio de Salud Pública para rescatar a los integrantes de la banda tras el atraco.
Según las investigaciones, la ambulancia habría sido utilizada para recoger a los delincuentes en el lugar donde abandonaron uno de los vehículos empleados en el asalto. Durante ese hecho, los autores detonaron la bóveda que contenía aproximadamente 2.800 millones de guaraníes.
Las autoridades policiales señalan que estos antecedentes refuerzan la hipótesis de que se trataría de una estructura criminal con experiencia en ataques a entidades financieras, con logística y organización para ejecutar asaltos de gran magnitud.
Los últimos allanamientos realizados en el marco del caso Sudameris permitieron además la incautación de armas de fuego, vehículos, teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y otros elementos que serán sometidos a peritajes.
Mientras tanto, el Ministerio Público continúa con la investigación para determinar el grado de participación de cada uno de los detenidos y avanzar en la identificación de otros posibles integrantes de la organización criminal.
En cuanto a César Antonio Ramírez Roa, alias “Largo”, se sospecha que es un brazo importante en la banda a cargo de la logística y utilización de vehículos, ya que principalmente es conocido en la zona por la “compra – venta” de rodados.
Y por último, Carlos César Vigo, un sujeto de renombre en San Pedro del Paraná, que se sospecha podría estar vinculado principalmente al tráfico de drogas, es la primera vez aparentemente que la policía llega hasta su paradero al menos de manera formal. Para los investigadores se cree que podría tener un rol importante en la provisión de armamento y financiación de los operativos.



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