Un caso estremecedor sacude a la comunidad tras conocerse que cinco hermanas, de entre 6 y 19 años, fueron víctimas de abuso sexual por parte de su propio padre biológico. La violencia se habría extendido durante más de una década, iniciando en 2012, cuando la mayor de las niñas tenía apenas 6 años.

El abuso se mantuvo en silencio hasta que la hija mayor, al percatarse de que sus hermanitas estaban siendo sometidas de la misma forma, decidió contar todo a su tía materna. Esta última presentó una denuncia ante el Ministerio Público, lo que permitió iniciar una investigación formal.
Las víctimas relataron que el hombre aprovechaba los momentos en que quedaban a solas para cometer los abusos, que iban desde tocamientos indebidos hasta actos sexuales. Una de las niñas, de tan solo 13 años, incluso necesitó atención médica por las lesiones sufridas.
El imputado supuestamente mantenía a las menores bajo amenazas constantes, lo que les generaba un miedo paralizante y las obligaba a callar. Según los datos del Ministerio Público, las cinco hermanas están recibiendo actualmente asistencia psicológica especializada.
La fiscal Gladys González Falcón imputó y obtuvo la prisión preventiva del acusado, mientras avanzan las diligencias del caso. La comunidad sigue conmocionada, y este hecho refuerza la importancia de escuchar, proteger y acompañar a las víctimas.