Una mujer identificada como Mirna fue atacada por un perro en la vía pública, en el barrio San Pedro de Encarnación. El hecho ocurrió el sábado 10 de octubre, alrededor de las 5:00 de la mañana, cuando se dirigía en motocicleta al Instituto de Previsión Social (IPS) para realizarse unos estudios médicos.
Según relató la afectada, el animal salió repentinamente a su paso y la atacó, mordiéndola y estironeándola de las piernas. Pese a que pidió auxilio, no había personas en la calle que pudieran ayudarla. Finalmente, el perro la soltó y pudo continuar hasta el servicio de urgencias del IPS.
En el centro asistencial, los profesionales constataron la gravedad de la lesión. La mujer relató que tuvieron que cortarle el pantalón, anestesiarla y realizarle una limpieza de la herida, que presentaba pérdida de tejido. Debido a su estado, permanece con reposo médico y debe volver a ser evaluada por un cirujano.
Mirna manifestó que, después del ataque, intentó hablar con las personas vinculadas al lugar de donde salió el perro para buscar una solución. De acuerdo con su versión, una mujer que vive en el sitio reconoció que el animal era agresivo y que ya habría mordido a otras personas, pero negó ser su propietaria.
La víctima sostuvo que la mujer afirmó que el perro pertenecía a su nieto y que había quedado en la vivienda luego de una separación. Sin embargo, señaló que la misma persona tenía la libreta de vacunación del animal y admitió que le daba de comer.
La afectada indicó que reunió datos y fotografías, incluida una imagen del perro y de su libreta de vacunación, y llevó la información a la Comisaría del barrio San Pedro. Hasta el momento de la entrevista, aseguró que no había recibido una respuesta ni asistencia económica para cubrir los gastos derivados de la mordedura.
Además, denunció que el domingo volvió a ver al animal suelto en las inmediaciones de la avenida Matiauda en dirección al puente de San Pedro.
La mujer advirtió que transita habitualmente por esa zona para ir a trabajar y expresó su preocupación por el riesgo que representa el animal, especialmente porque cerca circulan niños y estudiantes.
“Yo en un momento dije que me iba a arrancar la pierna. No podías hacer nada”, relató sobre el ataque.
Mirna pidió que las autoridades intervengan para evitar que otras personas sufran una situación similar y sostuvo que quienes estén a cargo del perro deben garantizar que no represente un peligro para la comunidad.
La afectada trabaja en una empresa de Encarnación y, debido a las lesiones, actualmente se encuentra con reposo médico. También manifestó que espera que se tomen medidas a partir de los datos que entregó a la Policía.
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