CARAPEGUA: EMOTIVA CARTA ABIERTA DE UN JOVEN ADOPTADO A SU MADRE BIOLÓGICA.

Joselo es un joven profesional oriundo del distrito de Carapeguá, departamento de Paraguarí, que escribió recientemente una emotiva carta a su madre biológica a quien nunca conoció, pero a quien agradece infinitamente por haberle dado la oportunidad de vivir.

La carta lo escribió teniendo la leve esperanza de que la misma pueda leerla desde algún lugar del mundo, y reza:

“Me llamo Marcio José Weber Coronado, más conocido como Joselo y éstas palabras quiero dedicarle a una persona en especial. Nací un 19 de marzo de 1992 en Carapeguá (hace 26 años) en la casa de la señora Amalia de Noguera quien en vida fue partera y dió vida a muchas personas. Mi mamá biológica (de quien hasta la fecha no se nada y de lo poco sabido que era una jóven estudiante de aproximadamente 19 años que trajo sus libros antes del parto, llegó junto a la partera argumentando que no iba a poder llevarme de vuelta, a lo mejor porque no fui planeado, no iba a poder criar a su hijo o por algún otro motivo. Seguramente tuvo la posibilidad de interrumpir su embarazo y ahorrarse todos sus problemas fácilmente, pero ella tomó la decisión de dejarme vivir para poder decir hoy que soy una de las personas más felices y afortunadas del mundo. Al día siguiente fui adoptado por 2 ángeles que son más que mis padres: Jairo Weber y Elena Coronado. Ellos me criaron, me educaron y siguen haciendo hasta lo imposible para que yo sea feliz. Nací el día de San José de quien mi mamá Elena es muy devota, ¿mucha coincidencia no?. A mis 26 años soy Lic. en Análisis de Sistemas y me encuentro trabajando y especializandome profundamente en mi profesión. Soy músico violinista y gracias eso ya recorrí países y lugares que nunca me imaginé estar. Hablo 4 idiomas (Castellano, Guaraní, Portugués e Inglés). Pero lo más importante de todo: tengo muchísimos tíos, primos, amigos y hermanos del alma que valen más que cualquier cosa. Así como hoy me suelo preguntar: ¿será que esa mujer se acuerda de mi?, ¿será que tuvo una amiga, hermana o alguien que supo algo?”. Lastimosamente Ña Amalia ya falleció y seguramente se llevó muchos secretos con ella. Así que mamá donde estés ahora, quiero agradecerte por tomar la decisión de dejarme vivir para poder triunfar y disfrutar de este mundo. Si alguna vez lees todo esto quiero que sepas que soy muy feliz, que cada día me esfuerzo para ser un poquito mejor y que me gustaría conocerte para darte un beso y un abrazo ya que sé que lloraste cuando me abrazaste fuerte antes de decirme adiós. Pensar que si otra fuera tu decisión, hoy no estaría contando esta pequeña historia. gracias de corazón.”

En conversación con Joselo, nos dijo que nada conoce de su madre biológica, solo que era una estudiante de 19 años y que aparentemente llegó de Asunción a Carapeguá para tener a su hijo y luego retirarse con paradero totalmente desconocido.


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